Para entender la sencillez de la técnica y su lógica, debemos referirnos a las características de los diseños.

En las clásicas alfombras artesanales portuguesas los distintos dibujos componentes del diseño están contorneados en color distinto al usado en el relleno o el fondo.

En el siglo XVII este contorno se realizaba en seda o hilos de oro (de allí que hayan subsistido los mismos hasta nuestros días en los museos europeos).

El punto de Arraiolos es un punto cruzado oblicuo, con una puntada más larga y otra mas corta, y es variante del punto cruz, destacándose de éste por la perfección en el lado revés (ver detalle). Esta perfección no surge como producto de una terminación posterior sino por tener en cuenta sencillos pasos en el curso de su realización.

Dada la precisión y lógica de la técnica es que se propone que básicamente en el transcurso de 4 clases de 60 ó 90 minutos c/u los mismos se aprendan y luego se pueda realizar en el desarrollo de la pieza elegida (alfombra, mural o almohadón, no importa su tamaño).

Los costos (tela pintada a punto contado y lana necesaria) están en directa relación con el tamaño. Es importante recalcar que se utiliza tela base elaborada con una fibra natural, la yuta, cosechada en el Amazonas y las lanas tienen una torsión especial para la resistencia al uso y paso del tiempo.

El sistema prevé que no queden sobrantes de lana sin utilizar ya que se va cambiando éstos por los nuevos colores a utilizar. La tela se marca de acuerdo al diseño elegido.

 

Detalle del frente
Detalle del revés
La confección comienza con la tela base pintada punto por punto, según el diseño escogido

PASOS BÁSICOS DE LA TÉCNICA:

1- Contorno perimetral

2- Contornos del diseño

3- Relleno de cada sector

4- Fondo

Posteriormente en nuestro taller, colocamos los flecos de Arraiolos o Persa (según el gusto del artesano/a). Como detalle final se preserva con una resina antipolilla y antihumedad, asegurando de esta manera su permanencia y estabilidad en el tiempo.